Oigame. Escribir un post a las cinco de la mañana, tiene sus ventajas. En primer lugar, porque lo tienes todo más fresco y reciente. Y en segundo, porque cuando uno destila alcohol por los poros, la única manera de mantener el barco en posición estática… es en el sofá.
Me hallo como en mis tiempos mozos: deglutiendo un sándwich de pavo y queso a la velocidad del taxímetro que me ha traído hasta casa. 20 talegos…20 talegos me ha costado un viaje astral hacia la muerte. Y no lo digo porque me sintiera Moyá en el Dakar, que también. Sino porque el buen señor que me ha devuelto sana y salva a mi pecera, me ha contado – en el espídico trayecto – todos y cada uno de los accidentes que ha tenido en sus 31 años de servicio al volante. Simpático.
- Eeeeh…¿Julio? Has dicho Julio, ¿verdad? Julio, perdona que te tutee. Sobre lo que te dije al principio de mi PÁNICO AL COCHE… ¿Qué cojones no has entendido?
Pero oye, no me voy a quejar. Que ha sido una noche redonda. Excepto porque, al volver a casa, macho alfa dormía en su lado de la cama. ¿Y qué tiene eso de malo? Ah, nada, sólo que ha dejado en mi sitio todas y cada una de las herramientas que he utilizado para mi tuneo personal. En la misma poturitita, oyes! Gracias, cariño, te debo una…
A lo que iba. Noche redonda. No sé muy bien por dónde empezar. Viene a mi memoria una canción de Julito…”Tropecé de nuevo y con la misma piedra”: Empecemos por ahí. Resulta que, chicos, que me voy. Y me iba. Me iba una, dos y hasta tres veces. Y al final casi he cogido cariño al King África – versión afro – que custodiaba la puerta.
Total, que ha sido una noche memorable. Me estoy dando cuenta de que no estoy contando nada…Confío en hacer otro post en condiciones, pero es que venía con la mala baba cayendo barbilla abajo y riéndome sola.
- Tú eres tonta.
- Además de verdad
En fin, para no alargarme mucho, quiero resaltar algunas de las mejores anécdotas de hoy.
- Mis primeras desvirtualizadas…la de la dulce voz y una 2.0 a la que sigo desde hace tiempo (diga lo que diga Paparracho!).
- Las cervezas frescas…un tras otra y sin panchitos en el esófago.
- Un montón de madres y padres ENCANTADORES (no puedo decir nombres, me he enamorado de tantos…)
- La actuación estelar de una pizpireta que parece haber metido cámaras en mi casa. (Y su colega, que debía estar espantada de la audiencia que le han plantao).
- Las quinientas cuarenta y tres bolsas de regalos que me he llevado!! (Malenis incluidas…que, by the way, ahora son una masa uniforme de azúcar glas).
- La pirada de la peineta. Chica, has desbordado mis expectativas…
- El rollo Bob Marley que se respiraba.
- Las organizadoras. Encantadoras, colaboradoras, animadoras…Dora la exploradora….(es que pegaba un montón)
- Sucumbir a los chantajes psicológicos. Bendito sea decir NO, para luego cambiar de opinión.
- Mi acertadísima gestión de bajar las escaleras. No me deis las gracias. Un voto en los premios Suavinex es suficiente.
- El de la gorra, el calvo con horquillas, el amabilísimo DJ, José Luis López Jiménez (pillín, que me mirabas la faja!), la parienta del bongo, bongo…esas fotos frikis que se suman a mi álbum!
- Mi prima, la que tiene una amiga que se parece a mí…Buf, lo que haríamos tú y yo en un banco del retiro con una bolsa de pipas…Regalos que te da la vida.
- Los cien puntos que he subido en el ránking de unos tales mamarrachos…;)
- Nuestras elucubraciones para forrarnos.
- La motosierra con la que voy a cortarme en unos minutos los tobillos.
Esta ha sido una noche de P/MADRES FELICES…y no me patrocina nadie. Porque nos une una causa común. Una grande – con los pies muy pequeñitos – que nos llena la vida y que, de vez en cuando, nos da un respiro para sacar la cabecita del agua y compartir con otros peces todo lo que se cuece en el mar.
Lo dicho. Redondo, como el culo que se me va a poner del atracón que me estoy pegando.
Os quiero. Pero ahora sí, de verdad…
La Sardinas
PD: He llegado a casa y me he pegado una ducha…lo mío iba más allá de la familia del choto.
Pd2: Son las 6:13 de la mañana…¿¿¿eso tiene premio???
PD3: A Macaco pongo por testigo de que no me ha subido ni una pizca el alcohol. Mierda.
































































































